Cómo cuidar correctamente el césped ornamental
Sin un cuidado excelente no hay césped excelente — si quieres un césped ornamental impecable, lamentablemente tendrás que dedicarle un esfuerzo considerable. El césped ornamental es uno de los tipos de césped que más mantenimiento requiere. Instalarlo una vez y olvidarse de él sería un error fatal, pues el perfecto césped inglés se convertiría en un abrir y cerrar de ojos en un desagradable campo de malas hierbas. Pero si lo cuidas correctamente, serás recompensado con un verde duradero y hermoso.
Cortar el césped ornamental a la altura adecuada
La cañuela roja no solo se utiliza en el césped ornamental por su elegante color, sino también porque es una de las pocas gramíneas que tolera bien que la mantengas muy corta. La regla para el césped ornamental es una altura de 2-3 centímetros. Así se consigue el deseado efecto de alfombra verde perfecta. Para mantener esta altura, normalmente deberás cortar el césped una vez a la semana, y hasta dos veces en épocas de crecimiento intenso. En este punto te beneficia el lento crecimiento de la cañuela roja, que en la fase de implantación puede resultar algo tedioso. También contribuye a que los restos de corte no se acumulen en exceso. El tipo de cortacésped más adecuado es la segadora de rodillo (o cortacésped de cuchillas helicoidales). A diferencia de las cortacésped rotativas, más extendidas, esta corta el césped siguiendo el principio de una tijera, lo que produce un corte especialmente uniforme y parejo que realza el cuidado de la superficie. Como las segadoras de rodillo no suelen llevar motor, son menos prácticas para jardines grandes. En ese caso, es mejor optar por un robot cortacésped. Esto no solo ahorra tiempo, sino que mantiene el césped ornamental siempre a una altura de corte uniforme. Al mulchar automáticamente los restos de corte, el robot garantiza además un aporte regular de nitrógeno que el césped necesita para crecer.
Regar el césped ornamental
En verano, regar el césped ornamental es evidentemente imprescindible. Pero en España, dado el clima mediterráneo con veranos calurosos y secos, el riego puede ser necesario prácticamente desde primavera hasta otoño, cuando las lluvias son insuficientes. Esto se debe a la altura de corte especialmente baja de estas superficies decorativas. Al ser tan corto, el propio césped no se proporciona sombra a sí mismo y el agua del suelo se evapora más rápido que con tallos más largos. En verano puede ayudar aumentar la altura de corte uno o dos centímetros como medida de protección. Además, conviene regar el césped preferentemente a primera hora de la mañana, cuando las pérdidas por evaporación son mínimas. En cualquier caso, durante los meses cálidos y secos deberás activar el riego aproximadamente dos veces por semana. Solo así tu césped ornamental seguirá siendo de un elegante verde y estará protegido frente a las antiestéticas manchas marrones.
Abonar el césped ornamental
Debido al corte intenso y regular del césped ornamental, este necesita más abono que las superficies de hierba que se dejan más largas. Por regla general, deberías aportarle nutrientes cuatro o cinco veces al año, prestando siempre atención a la composición adecuada. La forma más segura es realizar un análisis de suelo en laboratorio. Solo así sabrás qué minerales están presentes en el suelo y en qué cantidad, y qué le puede estar faltando a tu césped en cada momento. Basta con realizar el análisis cada dos o tres años, ya que la composición del suelo no cambia rápidamente de forma significativa. Qué nutrientes necesita tu césped y cuándo, lo encontrarás en el artículo dedicado a abonar el césped correctamente.
Cómo mantener el césped ornamental libre de malas hierbas
La peor pesadilla de cualquier jardinero con un césped ornamental impecable son, sin duda, las malas hierbas. Destruyen toda la estética que descansa en la perfección de la superficie uniforme. La buena noticia: si cuidas bien tu césped ornamental, las malas hierbas tienen pocas posibilidades de prosperar. El tepe denso apenas les deja espacio para germinar. Además, pocas plantas soportan tan bien el corte regular a una altura baja como la cañuela roja. Por eso, saltarse el corte del césped es algo que debes evitar a toda costa. El pequeño ahorro de tiempo puntual puede costarte horas después, cuando tengas que arrancar malas hierbas trabajosamente. Contra algunas especies como el diente de león o la margarita silvestre, el corte no sirve de mucho, ya que sus hojas crecen tan rasantes al suelo que la cortacésped no las alcanza. Si empiezan a aparecer, actúa rápido y arráncalas a mano antes de que se reproduzcan.
El escarificado regular en primavera también contribuye a que tu césped ornamental sufra menos la presión de las malas hierbas. Mediante la eliminación del musgo y el fieltro de césped, optimizas el suministro de nutrientes y oxígeno a las gramíneas, lo que fortalece su resistencia. Al mismo tiempo, eliminas semillas que quizás se hayan asentado en el suelo el año anterior, privando así a las malas hierbas de la posibilidad de germinar. Si utilizas un robot cortacésped, es posible que debas escarificar de nuevo en otoño debido al mulching. Dependiendo de cómo se descompongan los restos de corte, pueden acumularse en el suelo con el tiempo. Esto no solo perjudica la salud del césped, sino también, en un estado avanzado, su estética. Aunque el escarificado adicional motivado por el robot cortacésped puede ser un inconveniente, el ahorro de tiempo con el exigente césped ornamental es sin duda enorme.