Regar el césped: cantidad y momento óptimo

 

Regar el césped: la cantidad correcta y el momento óptimo

El verano es, sin duda, la época de mayor dedicación en lo que respecta al jardín y, en especial, al césped. Las altas temperaturas y las escasas precipitaciones provocan que el suelo pierda más agua por evaporación de la que recibe. Si no actúas a tiempo y compensas esa pérdida de agua, tu bonito césped verde se convertirá pronto en una estepa reseca.

¿Por qué hay que regar el césped?

Raíces del céspedRegar el césped, ¿puede ser tan difícil? ¡Solo abres el grifo y listo! Sin embargo, este es el ámbito del mantenimiento del césped en el que más errores se cometen. Como las gramíneas solo enraízan unos 15 cm de profundidad, el césped suele ser la primera zona del jardín que sufre ante una sequía prolongada. La mayoría de los jardineros actúan demasiado tarde, solo cuando el pasto ya empieza a ponerse marrón. En ese punto, las plantas afectadas ya están muy debilitadas y el césped en su conjunto ha perdido buena parte de su vigor. En las calvas que se forman por la muerte de algunas gramíneas proliferan las malas hierbas, que toleran la falta de agua mucho mejor que el propio césped.

Por desgracia, no existen reglas fijas sobre cuándo debes empezar a regar el césped. El balance hídrico del suelo depende principalmente del tiempo atmosférico, que puede variar mucho de un año a otro. La primera señal de alerta de que ya es hora de sacar el aspersor son los tallos lánguidos que empiezan a adquirir un tono azulado. Si prefieres algo más objetivo, puedes consultar la previsión meteorológica. Un metro cuadrado de césped necesita aproximadamente 15 a 20 litros de agua a la semana. Si las precipitaciones están claramente por debajo de esa cifra y las temperaturas superan los 20 °C, deberías empezar a regar sin falta.

 

Regar el césped correctamente: la cantidad es lo que importa

Regar el césped con regaderaCuando se trata de regar el césped correctamente, lo que importa no es tanto la frecuencia, sino sobre todo la cantidad de agua adecuada. El error más habitual es regar cada tarde, pero de forma superficial. El agua se evapora en gran parte, queda retenida en el fieltro del césped y apenas llega a las raíces. Si solo se humedece la capa más superficial del suelo, las gramíneas desplazan progresivamente sus raíces hacia esa zona. Esto favorece la formación de fieltro con el tiempo y, además, agrava la falta de agua del césped. Al tener menos raíces en las capas profundas, la planta puede aprovechar todavía menos las reservas hídricas naturales del suelo.

La buena noticia es que no es necesario regar el césped todos los días. Si le aportas suficiente humedad de forma regular, basta con regar el pasto, una o dos veces por semana, según la naturaleza del suelo.

  • Suelos arenosos son más permeables al agua. Aquí conviene regar aproximadamente dos veces por semana con unos 10 a 15 litros por metro cuadrado cada vez.
  • Suelos arcillosos o compactos tardan más en absorber el agua, pero también la retienen mejor. En este caso, es suficiente con regar el césped una vez a la semana con 15 a 20 litros por metro cuadrado.

Determinar y comprobar la cantidad de agua correcta

Existen tres métodos diferentes para asegurarte de que tu césped recibe suficiente agua:

  • Prueba con la pala: Es el más preciso de los tres, ya que examinas el suelo in situ y no dependes de valores de referencia. Riega el césped con la cantidad que te parezca suficiente y, a continuación, clava una pala en el borde. La tierra debería estar humedecida al menos 15 cm de profundidad. Si no es así, vuelve a poner en marcha el aspersor. Si anotas cuánto tiempo necesita funcionar el aspersor para lograr la humedad óptima, tendrás pronto un valor personalizado que podrás usar en el futuro.
  • Pluviómetro: Algo más laborioso, a menos que ya tengas el equipo adecuado, consiste en colocar un pluviómetro sobre el césped mientras riegas. Así puedes ver exactamente cuánta agua recibe y, con la ayuda de los valores de referencia indicados, determinar la duración de riego óptima para tu césped.
  • Contador de agua: La solución más elaborada, pero también la más elegante, es instalar un contador de agua —también conocido como caudalímetro— en tu sistema de riego. Partiendo de la superficie y la naturaleza del suelo de tu césped, calculas con los valores de referencia la cantidad de agua necesaria. Cuando se alcanza esa cantidad, puedes detener el riego con tranquilidad, sabiendo que tu zona verde está bien atendida. Si no tienes ningún medidor a mano, también puedes calcular manualmente cuánta agua sale del grifo en, por ejemplo, diez segundos. Con ese dato puedes calcular cuánto tiempo debe funcionar el riego hasta alcanzar la cantidad necesaria.

Regar el césped con manguera y aspersorAtención: Si durante los últimos años has regado con demasiada frecuencia pero durante poco tiempo, no deberías cambiarlo de un día para otro. Al haber generado muchas raíces superficiales, el césped ya depende de que las capas más externas del suelo se mantengan húmedas y ya no puede aprovechar el agua de las capas más profundas. Lo mejor es actuar de forma gradual y pasar de regar poco cada día a regar de forma abundante una o dos veces por semana. El período de transición debería ser de unas ocho semanas, para dar al césped tiempo suficiente de volver a desarrollar raíces en las capas más profundas y aprovechar el agua almacenada allí.



Caso especial: regar el césped recién sembrado

El césped recién sembrado o el tepe recién instalado tienen necesidades especiales de riego. Como sus raíces todavía no alcanzan mucha profundidad, las gramíneas no pueden acceder a las reservas de agua de las capas más profundas del suelo. Por ello dependen de la humedad cercana a la superficie. Como esta se evapora rápidamente con temperaturas elevadas, el césped joven debe regarse con más frecuencia para arraigar correctamente. Por eso conviene mantener el césped nuevo uniformemente húmedo durante unas dos o tres semanas. Así las semillas germinan de forma óptima y las plantas jóvenes tienen todo lo que necesitan para desarrollar raíces y crecer. Durante este período puede ser conveniente, especialmente con temperaturas altas, regar cada día. Para que tu césped recién sembrado no se malogre por falta de agua, elige preferiblemente el otoño o la primavera para la siembra, cuando las temperaturas más suaves reducen la evaporación desde la superficie del suelo.



¿Se puede regar el césped en exceso?

Hasta ahora solo hemos hablado de los daños que provoca el riego insuficiente. Pero el exceso también es perjudicial. El agua desplaza el aire del suelo y las raíces no pueden respirar correctamente. El encharcamiento provoca su pudrición y, en el peor de los casos, la planta muere por completo. Si sospechas que tu césped puede haberse regado en exceso, también puedes comprobarlo con la prueba de la pala. Si la tierra huele a podrido o tiene una coloración grisácea-azulada, debes dejar de regar durante un tiempo. Sin embargo, si respetas los valores de referencia indicados, esto no debería convertirse en un problema. Recuerda también incluir la lluvia en tu plan de riego. Las tormentas de verano suelen aportar grandes cantidades de precipitación en muy poco tiempo. En esos casos, consulta la previsión del tiempo y valora si tu césped realmente necesita riego adicional esa semana.

El mejor momento del día para regar el césped

Regar el césped correctamente

No solo importa la cantidad de agua, sino también cuándo se la aportas al césped. Lo que debes evitar en cualquier caso es regar al mediodía. En verano, esa es la hora de mayor calor, de modo que una gran parte de la humedad se evapora antes de llegar siquiera a las capas más profundas del suelo. Si además el sol incide directamente sobre el césped, el agua puede incluso dañarlo: a través del llamado efecto lupa, los rayos solares se concentran en las gotas de agua y generan temperaturas muy elevadas de forma puntual que queman el pasto.

El momento ideal para regar el césped es teóricamente a las cuatro de la madrugada. En ese momento el suelo está más frío y el riego es más eficaz. Regar de madrugada solo es práctico si tienes instalado un sistema de riego automatizado o puedes programar el inicio con un temporizador. Si manejas el aspersor de forma manual, las primeras horas de la mañana son igualmente una buena opción. Hacia las seis de la mañana el ambiente todavía es fresco y la mayor parte del agua penetra hasta las raíces sin dificultad. Si regar por la mañana no es posible para ti, también puedes optar por las últimas horas de la tarde o primeras de la noche. No obstante, como el suelo conserva el calor del día, se pierde más humedad por evaporación. Para garantizar que llega suficiente agua a las raíces, conviene hacer la prueba de la pala cuando riegues por la tarde-noche.

Regar el césped fácilmente: herramientas útiles

Regar el césped correctamenteCon la gran cantidad de agua que el césped necesita regularmente en verano, la manguera de jardín por sí sola, y mucho menos la regadera, no son suficientes. Es especialmente importante que la humedad se distribuya de forma uniforme por toda la superficie, ya que de lo contrario faltar agua en algunas zonas y aparecerán manchas marrones antiestéticas pese al riego.

Sobre todo en superficies grandes, conviene facilitarte la tarea y hacerte con un aspersor de césped. Existen dos tipos de aspersores adecuados para uso en el jardín:

  • Aspersor rectangular (oscilante): Como su nombre indica, este tipo de aspersor es el más adecuado para superficies rectangulares o cuadradas. El modelo, también conocido como aspersor oscilante, distribuye el agua mediante varias boquillas pequeñas que se desplazan de un lado a otro y cuya orientación suele poder ajustarse. De este modo, los aspersores rectangulares cubren sin esfuerzo una gran variedad de superficies de distintos tamaños. El inconveniente es que solo pueden usarse en espacios despejados. Si tu jardín cuenta con muchos árboles o arbustos sobre el césped, el aspersor oscilante no es la opción más adecuada.
  • Aspersor circular: También en este caso el nombre ya indica qué tipo de superficie riega. Como el ángulo del aspersor circular también puede ajustarse, es igualmente válido para superficies de distintos tamaños. El agua se distribuye de forma más rasante sobre el suelo, por lo que los arbustos y árboles no suponen un problema. Sin embargo, si tienes que regar una superficie de césped muy grande, los aspersores circulares suelen ser menos eficientes, ya que las zonas de riego se solapan en gran medida. Además, deben fijarse en el suelo, lo que puede dañar el césped en ese punto.

Regar el césped también es una cuestión de coste

Mujer con manguera de jardín regando su césped

El material necesario para el riego del césped —manguera de jardín, conectores y aspersores— no suele ser excesivamente caro. Además, muchos de los componentes también sirven para el riego general del jardín y son muy duraderos. El mayor factor de coste, cuando el agua proviene del grifo, es precisamente el agua consumida. Por eso, lo mejor es regar de la forma más eficiente y ahorradora posible siguiendo estos consejos:

  • Reduce la evaporación regando preferiblemente al final de la tarde, por la noche o a primera hora de la mañana. En esos momentos el suelo está más frío y absorbe más agua.
  • Proporciona sombra a la superficie del césped mediante el mulching al cortar o dejando un corte más alto con tallos más largos. Cuando el sol no incide directamente sobre la tierra, se evapora menos agua.
  • Ajusta el riego para que caiga la menor cantidad posible de agua sobre paredes o superficies pavimentadas. Para ello, lo mejor es medir primero la superficie de césped que vas a regar y adquirir después el equipo adecuado.

El agua de lluvia o de pozo ahorra dinero

Una excelente alternativa al riego con agua del grifo es recoger y aprovechar el agua de lluvia. Esta suele tener menos cal y es mejor tolerada por las plantas. Además, al usar agua de lluvia reduces los costes de mantenimiento continuos de tu jardín. Dado que en España los veranos son cada vez más calurosos y secos, también cabe esperar que las restricciones al riego con agua potable sean más frecuentes. Estas se decretan durante períodos de sequía prolongada para evitar que escaseen las reservas de agua para la población. Instalar un sistema de recogida de agua de lluvia no solo supone un ahorro a largo plazo, sino que es una inversión inteligente para mantener tu jardín verde y frondoso en el futuro. Si no dispones de suficiente superficie de tejado o espacio para un depósito de agua de lluvia, también puedes recurrir al agua de pozo. En ambos casos, contar con la bomba de agua adecuada es fundamental. Asegúrate de que tenga suficiente potencia en cuanto a presión y caudal, para no tener que renunciar a la comodidad durante el riego.

Descubre nuestra selección de herramientas de jardín

¿Cuánta agua necesita el césped por semana?

Un metro cuadrado de césped necesita aproximadamente 15 a 20 litros de agua a la semana. Si las precipitaciones están claramente por debajo de esa cifra y las temperaturas superan los 20 °C, deberías empezar a regar sin falta.

¿Con qué frecuencia debo regar mi césped?

Lo ideal es regar una o dos veces por semana según el tipo de suelo. Los suelos arenosos necesitan aproximadamente dos riegos semanales con 10 a 15 litros por metro cuadrado, mientras que los suelos arcillosos requieren un riego semanal con 15 a 20 litros por metro cuadrado.

¿Cuál es la mejor hora del día para regar el césped?

El momento ideal es a las cuatro de la madrugada o las primeras horas de la mañana hacia las seis. Si esto no es posible, también puedes regar al atardecer o al anochecer, aunque se pierde más humedad por evaporación. Evita siempre regar al mediodía, cuando el calor favorece la evaporación y el agua puede quemar el pasto.

¿Se puede regar el césped en exceso?

Sí, el exceso de agua es perjudicial. El encharcamiento desplaza el aire del suelo y provoca la pudrición de las raíces. Si respetas los valores de referencia indicados y tienes en cuenta la lluvia en tu plan de riego, este problema no debería presentarse.

¿Cómo puedo saber si riego la cantidad correcta de agua?

Existen tres métodos: la prueba de la pala (clava una pala en el borde y comprueba que la tierra está húmeda al menos 15 cm de profundidad), un pluviómetro (colócalo mientras riegas para medir la cantidad exacta) o un contador de agua para sistemas de riego automatizados.

¿Cuáles son los signos de que el césped necesita agua?

Los tallos lánguidos que empiezan a adquirir un tono azulado son la primera señal de alerta. Si prefieres algo más objetivo, consulta la previsión meteorológica y compara las precipitaciones con los 15 a 20 litros por metro cuadrado que el césped necesita semanalmente.

¿Cómo riego correctamente un césped recién sembrado?

El césped joven tiene raíces superficiales y depende de la humedad cercana a la superficie. Debes mantenerlo uniformemente húmedo durante dos o tres semanas para que las semillas germinen correctamente y las plantas desarrollen raíces. Elige preferiblemente el otoño o la primavera para sembrar, cuando las temperaturas más suaves reducen la evaporación.

Meer artikelen over gazononderhoud

Zobacz wszystko
Mulchen mit Pinienrinde: So nutzt du organischen Mulch, um Unkraut zu verhindern

Mulchen mit Pinienrinde: So nutzt du organischen Mulch, um Unkraut zu verhindern

Das Mulchen mit Pinienrinde gehört zu den effektivsten Methoden im modernen Gartenbau und in der nachhaltigen Landwirtschaft. Dabei wird eine Schicht Mulchmaterial auf die Bodenoberfläche aufgebrac...

Bodenverbesserung im Garten: So verbesserst du deinen Gartenboden im Frühjahr für gesunde Pflanzen

Bodenverbesserung im Garten: So verbesserst du deinen Gartenboden im Frühjahr für gesunde Pflanzen

Inhaltsverzeichnis Warum Bodenverbesserung im Garten im Frühjahr so wichtig für einen gesunden Gartenboden ist Gartenboden nach dem Winter prüfen: Bodenstruktur, Verdichtung und Bodenart erke...

Düngen im Garten Titelbild

Richtig Düngen im Garten: Schritt für Schritt erklärt

Inhaltsverzeichnis Warum Düngen im Garten so wichtig ist Bodenanalyse: Grundlage für die richtige Düngung Organische vs. mineralische Dünger: Was ist besser? Kompost, Hornspäne & Co.: Organi...