Planificar y plantar un seto de tuya
Encontrarás información general sobre cómo plantar setos en nuestra guía dedicada a este tema. Aquí te contamos qué debes tener en cuenta específicamente a la hora de crear un seto de tuya.
La ubicación adecuada
La tuya prefiere ubicaciones soleadas o de semisombra. A la sombra apenas prospera o directamente no crece bien. Recién plantada, además, agradece estar protegida del viento; con el tiempo se vuelve más resistente. Lo que los árboles de la vida no toleran en absoluto es el contacto con la sal que se esparce en aceras e invierno. Por eso conviene mantener una distancia suficiente respecto a esas zonas.

En cuanto al suelo, a las tuyas les gusta que no esté demasiado seco, pero tampoco toleran el encharcamiento. Si tu suelo es muy arcilloso, conviene aligerarlo con un poco de arena. Si, por el contrario, es demasiado arenoso, puedes mejorar su capacidad de retener agua añadiendo algo de compost o mantillo. Además, el suelo no debería tener un pH demasiado bajo. En caso de duda, es recomendable analizar una muestra de tierra y corregir la acidez añadiendo cal si fuera necesario.
Plantar la tuya
El mejor momento para plantar setos de tuya es la primavera o principios de otoño. En cualquier caso, deberás regar muy bien los plantones durante las primeras semanas, ya que el sistema radicular queda debilitado por el trasplante y todavía no está muy desarrollado. Por eso las tuyas no pueden abastecerse de agua de las capas más profundas del suelo. Si plantas a principios de otoño, es posible que en algunas zonas más frías debas proporcionar cierta protección invernal para evitar daños por heladas.
Cuidado del seto de tuya
Aunque las tuyas son bastante fáciles de cuidar, no perdonan fácilmente los errores graves. En el peor de los casos pueden aparecer grandes huecos en el seto o la planta puede empezar a morir poco a poco. En cuanto al riego regular, la tuya es bastante exigente: tolera mal el agua del grifo con mucha cal. Por eso, siempre que sea posible, es preferible usar agua de lluvia. Bajo ningún concepto debe producirse encharcamiento, pero el suelo, sobre todo durante las primeras semanas tras la plantación, debe mantenerse siempre ligeramente húmedo.
Cómo podar correctamente la tuya
En principio puedes podar tu seto de tuya durante todo el año, siempre que las temperaturas se mantengan por encima de cero grados. El mejor momento para una poda intensa es a principios de la primavera, entre mediados y finales de febrero. Eso sí, nunca debes podar la tuya hasta la madera vieja: siempre debe quedar al menos una rama verde, ya que de lo contrario la planta no volverá a brotar en ese punto. El resultado sería un hueco antiestético muy difícil de recuperar.

A finales de junio suele realizarse una segunda poda, aunque en este caso más ligera. Su único objetivo es dar forma al seto y eliminar los brotes secos.
Abonar la tuya
Además de abonos orgánicos como el compost o las harinas de cuerno, en los centros de jardinería encontrarás también mezclas de fertilizante específicas para coníferas. Como suelen contener minerales de rápida disolución, es muy importante respetar siempre la dosis indicada. Las tuyas son muy sensibles al exceso de abono y lo manifiestan con hojas escamosas que amarillean y caen. Si esto llegara a ocurrir, intenta reducir la concentración de nutrientes en el suelo regando abundantemente. El mejor momento para abonar es la primavera. En otoño conviene dejar de abonar las tuyas, ya que los brotes nuevos que se formen entonces no tendrían tiempo de endurecerse antes de las heladas.